Alsan_Wolf's profileThe Flagstones of the ne...PhotosBlogListsMore Tools Help

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    January 25

    Blue Heaven 2 - Through the Breach

    -Atravesando la Brecha-

    Dos largos días de camino a través del desierto, casi sin comida, y peleando contra las criaturas que aparecerían, es lo que les separaba de su destino: la gran brecha.

    -Tiempo atrás, cuando las guerras asolaban el planeta, dos grandes naciones combatieron por el dominio de una sierra, creada donde los dos continentes habían colisionado en el albor de los tiempos. Tan cruenta y fuerte fue la batalla, que hubieron varias explosiones nucleares al tiempo, y cuando la tormenta de humo se disipó, una grieta gigantesca recorría todo el suelo. Nadie quedaba vivo para verla, pero un fulgor blanqucino salía y sale desde su interior. La Brecha siempre está cubierta de nubes, y la niebla impide ver el fondo del abismo. Ondas electromagnéticas impiden el funcionamiento de toda maquinaria en las inmediaciones o interior de la brecha, por lo que ningún puente conecta ambos lados, y la hace imposible de atravesar. En los últimos años, varios grupos de exploradores han intentado descubrir que se esconde en sus entrañas, pero ninguno ha vuelto para contarlo. La Brecha es todo un misterio... -la mirada de Willo se pierde en la inmensidad del desierto nocturno. La Brecha emite un fulgor blanquecino como de costumbre, pero unas formas se deslizan por el aire, entre la niebla.
    -Y ahora nosotros estamos a un día de distancia, sin comida, sin agua, sin equipo, ¿y pretendemos atravesarla? Es una locura. -el viento sopla, levantando arena. La capucha de la chaqueta de Alejandro cae, y ambos miran al cielo nocturno, lleno de estrellas. Sus compañeros duermen, impacientes por llegar a su destino, sin preocuparse por el qué harán al llegar o el como volver.

    La mañana se levanta, y un sofocante sol ilumina el camino. Pocas horas quedan para llegar a la brecha, y los ánimos no han hecho más que descender. Sólo Paula sigue adelante, decidida, casi sin mirar atrás, sin esperar al resto.

    -¡Paula, espéranos! -grita Sophie, a lo lejos. Alzando el vuelo, ve el rastro de huellas dejado por Paula. La distancia que las separa se reduce, y al rato logra alcanzarla. Paula no muestra síntomas de cansancio, aun con el calor que hace. Señalando hacia el frente, indica a Sophie que siga adelante. Un extraño silbido las alerta, y una cabeza de serpiente blanca del tamaño de un árbol aparece de entre la arena delante de ellas. Sophie carga con Paula a cuestas, y se alejan volando de la serpiente, quien irguiendose completamente las sigue hacia el cielo abierto. La serpiente resulta ser sorprendentemente rápida, y abre sus fauces para tragarse a la infeliz pareja. Un espasmo recorre el cuerpo de la serpiente justo antes de abatirse sobre ellas, y tan larga como es, cae al suelo boca arriba, produciendo olas de arena al llegar al suelo. Mientras las chicas descienden, el resto del grupo corre a su encuentro, y tras comprobar que están a salvo, examinan el cuerpo inerte del reptil. Sus escamas de color tierra lo ocultan bien en el desierto, y tras probar a arrancar alguna, comprueban que es fisicamente imposible. Sin embargo, nadie se explica la repentina caida y posterior muerte del animal...

    Cae la noche, y la grieta se encuentra a los pies de Troin. Mirando hacia abajo, sólo ve un banco de niebla cubriendo un largo abismo, sin tener final aparente. Selene se acerca, deja caer una piedra, y espera a escuchar como toca fondo. Los rebotes se escuchan largo rato, cada vez mas inaudibles, hasta que dejan de oirse. El fondo no parece estar precisamente cerca.

    -Y ahora, ¿qué? -todas las cabezas se giran para mirar a Ely, quien ha formulado la pregunta- ¿nos sentamos a esperar, o hacemos algo?
    -Deberíamos bajar. Si hay algo que debamos encontrar, estará al fondo del barranco
    -Willo avanza, y poniendo la mano encima del hombro de Alejandro, contesta- Si es que hay fondo. Pero aún así, tienes razón, y creo que tengo la solución. No tenemos cuerdas, no tenemos equipo de escalada, pero tenemos ESTO -y con un gesto y poniendo cara de esfuerzo, hace surgir una escalera de piedra de la pared dela brecha. Troin, el más cercano, comienza a bajar, sin esperar al resto- He creado cien escalones, espero no tener que aumentar el número.

    Dicho esto, y con la cara de aprobacion del resto, inician el descenso. Pegados totalmente a la pared, pues no hay barandilla, van bajando, escalón a escalón. Willo alcanza a Troin, y se pone en cabeza, para controlar el final del camino. La niebla se hace más densa conforme descienden, en vez de aclararse. Una ráfaga de aire caliente les hace detenerse, algo parece haber pasado muy cerca, pero nadie ha visto nada. Se quedan en silencio, expectantes. Otra ráfaga, esta vez más potente, y Ely trastabilla y cae, gritando. Sophie se lanza de un salto detrás, y ambas desaparecen entre la niebla.

    -¡¡Hemos de ir tras ellas, rápido!! -grita Troin a la desesperada, bajando los escalones más deprisa que el resto y perdiendose entre la niebla.
    -¡¡Troin, espera!! -Alejandro hace ademán de seguirle, pero Selene le detiene- Hemos de permanecer unidos, no sabemos lo que produce esas ráfagas, ni qué criaturas pueden estar acechando entre la niebla. -conforme termina la frase, un elevado número de tentáculos blancos emergen de entre la niebla, la agarran de diferentes partes del cuerpo, y la atraen haciael vacío. Willo extiende sin demora el escalón, llevando a Alejandro consigo, quien se arrodilla con las pistolas desenfudadas mientras Paula salta a la parte de detrás. Los gritos de Selene dejan de escucharse de repente, y Willo decelera la velocidad de crecimiento del suelo. Con tres flancos cubiertos, esperan alguna señal, algún indicativo del lugar de la bestia. La plataforma se detiene, y Alejandro se gira levemente preguntando qué sucede. Con un gesto, Willo indica que ha llegado al punto máximo, un poco más y se partirá en dos. Respondiendo al gesto, Alejandro indica retirada. Conforme empiezan a retroceder, una cabeza blanca gigantesca de calamar aparece abriendo sus fauces sobre Willo, quien hace aparecer sus escudos, defendiendose. De un mordisco, el calamar atrapa a Willo, y rompe el puente, haciendo caer a Alejandro y llevandose a Willo consigo. Pronto Paula se queda sola, en silencio, y, misteriosamente, sonriendo. 

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    Abres los ojos y lo primero que ves es una ciudad, diferente, sin contaminación, sin ruidos, sin atascos, limpia, reluciente. Te encuentras en una habitación redonda, con cortinas verdes, una cama grande, con sábanas blancas, y una puerta. Hay una mesa, de caoba, dos sillas giratorias fijadas al suelo, y una bandeja con dos vasos de leche en ella. Extrañada, miras las paredes, son blancas, cuando de pronto se abre la puerta. Alsan aparece, sonriendo, y se sienta a la mesa indicandote que le acompañes.

    -¿Te gusta? La has creado tú -dice Alsan sonriendo- Aunque bien mirado, le falta verde.
    -¿Dónde estamos?
    -dices señalando la ventana.
    -Realmente ya conoces la respuesta, asi que no es necesario que lo diga. ¿Azúcar? -se echa dos cucharadas y remueve.
    -Si, por favor. Dime, ¿cómo volvemos? -el líquido del vaso parece no tener consistencia, como si fuera agua en vez de leche.
    -Eso es algo que también sabes -y se levanta para sentarse en la cama- Cuando me necesites, ven a verme. Ahora, cierra los ojos, Ari.

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    Ari abre los ojos en una camilla, dentro de la enfermería de la base. Fran se ha quedado dormido en su regazo, y por miedo a despertarle, Ari vuelve a dormirse. Una voz te despierta, es Ligeia, y Fran ya no está. Te incorporas y encuentras, tumbado, con las constantes estables, a Alsan en la camilla de al lado.

    -¿Cómo está? ¿Ha reaccionado? -preguntas intrigada.
    -Estás como una cabra. Has estado a punto de perder la vida por salvarle, y, ¿sabes? llevas tres días en coma, tres. Él no ha dado síntomas de mejora, pero viendo como te has levantado sin problemas, no me extrañaría que hiciera lo mismo. Por cierto, la operación de Dain... un éxito. Está fuera, en el patio, rehabilitandose. Se ha acostumbrado muy rápido a los nuevos implantes.
    -Está bien, vayamos a verle. Y en cuanto a Alsan... vigiladle. Le he salvado, pero no podemos fiarnos de él.

    Ari se abriga con una bata, y sigue a Ligeia al patio interior, donde un Dain ya recuperado combate a espadazo limpio contra Fran, practicando los movimientos que éste le ha enseñado. Selm y Bert les miran, divertidos, mientras piensan que no hay nivel entre ellos y el joven hermano de Ari. A una señal, tras haber intercambiado miradas con Fran, los gemelos se lanzan por la espalda de Dain, quien haciendo gala de sus habilidades, bloquea ambos ataques y contraataca al tiempo. Sorprendidos, los gemelos dejan de reir y se ponen en postura de combate, y comienza una pelea a tres bandas, donde ya nadie es amigo de nadie. Fran se acerca, y se nota el enfado en su rostro. Un beso, y el ceño se desfrunce un poco. Ligeia se retira discretamente, es hora de dejarles a solas. Su móvil suena, un número conocido, ya es hora de empezar a moverse. Preio debe pagar por sus actos.

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    El suelo está frio, y no se ve nada alrededor. Alejandro se incorpora, y entre la niebla, palpa la pared. Siguiendola con la mano, alcanza unos barrotes de piedra, tallados en la pared de roca. Detrás, la brecha continúa hacia abajo. Escucha un ruido, y se gira, para ver a Willo aparecer entre la niebla.

    -¿Dónde estamos? ¿Qué ha pasado con los demás?
    -Al parecer estamos atrapados en una especie de celda en la pared de roca de la Brecha, y unas extrañas criaturas nos observan todo el rato, desde el otro lado de la pared, por unos agujeros. Aún no entiendo como hemos entrado, puesto que no hay puertas, pero sí sé cómo podemos salir. Sin embargo...
    -Alejandro le interrumpe. Algo se mueve al fondo- Sí, será mejor esperar.

    Entre la niebla aparece una criatura de metro y medio, con aspecto de hormiga pero humanoide, y piel lechosa. Se intenta comunicar con vosotros, pero no la entendeis. Os hace gestos para que le sigais, y la niebla se disipa un poco. La pared muestra ahora una obertura suficientemente alta como para pasar agachados, y seguís al extraño ser por una red de pasillos en la piedra. Es una situación un poco asfixiante, pero aun así, necesaria. Llegados a un punto, el pasillo acaba en una sala inmensamente grande, y os podeis erguir. La visión es impresionante: un panal construido en la piedra, donde criaturas humanoides similares a abejas coexisten con humanoides hormiga. Cientos de estos seres vuelan de un sitio a otro, ajetreados. Una figura reposa en el centro de la sala, rodeada de criaturas pero jóvenes. Ely sonríe desde el centro del círculo.

    -Ely, ¿qué haces tú aquí? ¿qué es todo esto? -mirais a las criaturitas, que se giran extrañadas y se dicen cosas entre ellos.
    -Estaba contandoles un cuento. Son muy inteligentes, y puedo comunicarme telepáticamente con ellos.
    -¿Dónde están los demás?
    -Sophie y Troin están sanando las heridas de Selene, a la que amablemente estos seres salvaron de las fauces del Zeddrix
    -ambos la miran, extrañados- El veneno de los Zeddrix es letal si no se sabe tratar.
    -¿Zeddrix?
    -La especie de pulpo gigante blanco. Son muy peligrosos, y al parecer, hoy han estado mucho más activos que de costumbre. Pero al parecer, está todo controlado, aquí no pueden llegar.
    -Ely se gira hacia los seres, y éstos se levantan, cogen a Alejandro y Willo de la mano, y tiran de ellos- ¡Vamos! Nos invitan a comer.

    Horas más tarde, ya todos juntos, la sala principal pierde actividad, la hora de dormir se acerca. Todos se juntan, unas plantas iridiscentes iluminan parte de la sala, dejándolo todo en penumbra, y al tiempo emiten un calor agradable. La mayoría duermen, sin embargo, Sophie pone cara larga. Extrañada, Ely se le acerca, y cuando levanta la cabeza, le pregunta.

    -Es por Paula. Ella... no está aquí. Y los móviles no funcionan, y su estúpido portátil tampoco es de gran ayuda. Estoy muy preocupada por ella. -una lágrima recorre el rostro de Sophie, despacio.
    -Si quieres... puedo intentar encontrarla. Creo que si me concentro, puedo escuchar los pensamientos de los demás, estén donde estén.
    -Si no te molesta... -
    Ely se concentra, y empieza a escuchar susurros. Entra en un trance telekinetico, y úna red de líneas de pensamiento aparece ante ella. Va tocando una a una, suavemente, para no alertar a su portador, cuando una línea se torna roja y desaparece. Súbitamente, otras tres hacen lo mismo. Ely mira más allá, y una línea negra va envolviendo a las demás, enrojeciendolas y haciendolas desaparecer. Abre los ojos, asustada, y del techo de la caverna aparece un Zeddrix, y luego otro, y otro más. Toda la colmena estalla en gritos, y los humanoides abeja se organizan como pueden para combatir. Ya todos despiertos, se organizan de dos en dos para ayudar a los habitantes, Troin y Alejandro, Willo y Sophie, mientras Ely cuida de la aún herida Selene, cuando unos zarcillos negros aparecen a través del agujero que los Zeddrix han hecho, y atrapan y despedazan a varias criaturas. Una figura envuelta en un aura negra desciende flotando desde el agujero, acabando a diestro y siniestro con las pequeñas criaturas que pretenden defender su hogar. Todas las caras son un poema, cuando descubren quién dirige a los Zeddrix. Posandose a varios metros de distancia, y acabando con todos los humanoides hormiga de los alrededores, Paula les mira cn las manos extendidas y las palmas abiertas, en las que un par de fragmentos de cristal negro residen, atravesados y empapados en sangre.

    -Paula... ¡¿qué has hecho?! -Sophie hace ademán de acercarse, pero Alejandro se lo impide- Los zarcillos negros que salen del aura que la envuelve son letales, ya lo has visto. ¡Responde, Paula! ¿qué has hecho?

    Un nuevo grupo de humanoides cae presa de los zarcillos, mientras Paula avanza hacia el grupo, sonriendo y sangrando por las palmas. Todos se alejan, despacio, mientras desenfundan sus respectivas armas.

    -La visionaria me lo dijo, dijo que mi misión era más importante que poder volar, que tener poder -el aura se hace más grande, tomando la forma de un Zeddrix- Ella dijo que en la brecha encontraría mi destino, y que podría decidir, y cuando él se presentó ante mi, y me ofreció poder, y decidí, ¡y decidí para bien! ¡miradme! -dicho esto, Paula se abalanza sobre el grupo, destrozandolo todo a su paso. Cada par se dispersa, pero Selene no puede moverse todavía bien, y cae al suelo. Ely se interpone, exponiendose a lo peor, y concentra sus poderes en crear una barrera psíquica. Paula queda suspendida en el aire unos momentos, inmóvil, pero aprieta las manos, y el dolor la hace avanzar aún más. Ely vuelve a crear una barrera, esta vez más potente, y vuelve a ser atravesada casi sin esfuerzo.

    -¡¡Paula!! ¡Detente! ¡No quiero tener que hacerlo! -Sophie apunta con su arco directamente al corazón de la chica. Las manos le tiemblan, los ojos le lagrimean. Paula sonríe, y lanza los zarcillos hacia ella. La imagen se congela, dos amigas enfrentadas entre si, cada una dispuesta a matar a la otra, sin miramientos. Cerrando los ojos, la flecha vuela hacia su objetivo. Los zarcillos encuentran la carne, la flecha, el corazón. Paula se contrae, y su cuerpo se va volviendo negro por momentos. Una mirada hacia su amiga, una mirada de dolor, odio y envidia. Los ojos pierden el color, y se deshace en cenizas. Los dos fragmentos de cristal caen al suelo, y se esfuman. La sangre cae desde los hombros y la pierna izquierda de Sophie, pero no hay nada que tenga más herido que el corazón. Ely la mira, asustada, y Sophie se levanta, se gira, y lanza el arco al suelo.

    -No me juzgueis, llevo la marca del lado oscuro, he estado en la otra cara del mundo.


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    La señal desaparece. Preio mira intrigado el monitor, y se gira hacia Mita, sonriente. Todo parece haber ido bien.

    -Tenemos más, ¿verdad? Me ha costado mucho esfuerzo ir hasta allí y volver, asique espero que haya merecido la pena.
    -Así es, tenemos más. ¿Cuándo quieres que esté listo el siguiente?
    -dice Mita mientras teclea en otro ordenador.
    -Intenta tenerlo para mañana. Ha demostrado ser muy útil. -y entra a una habitación en la que en el centro, en una cámara rellena de agua, yace el cuerpo original de Paula, con una placa metálica en la que dice: Proyecto Geo 44534 - Madre.

    La risa de Preio se oye por todo el complejo, en algún lugar del planeta.

    January 15

    Blue Heaven 2 - Compressión of time

    -Compresión del tiempo-
     
    Es de noche, y una puerta de metal negro se abre hacia dentro, y el olor a cerrado sale al pasillo a chorros. Ari palpa la pared buscando el interruptor de la luz, hace años que no pasa por este refugio. Mirando por la ventana, ve que la ciudad sigue igual, Lingague es una ciudad
    puramente turística repleta de sitios en los que pasar el rato, mientras la vida pasa entre tiradas de dados y el sonido de las tarjetas de crédito al pagar las compras.
     
    Fran entra a la habitación, con la nariz tapada. Abre una ventana, para refrescar el ambiente, y se acerca a Ari por detrás. Un abrazo, un cruce de miradas, un beso. La sonrisa se escapa de entre los labios de ambos dos, pero el momento íntimo dura poco. Dos gemelos, de mirada pícara y postura desafiante, les miran desde la puerta. Selm y Bert, ambos de 15 años, son los nuevos reclutas de la resistencia, ambos preparados para el combate de campo desde hace tres años.
    Los estudios militares de los gemelos fueron infructuosos, pues se rebelaban contra el orden establecido cada cinco minutos, haciendoles reclutas perfectos para el ejército de Ari.
     
    -Estamos listos, todo el armamento preparado. Si Preio o los suyos aparecen, les derribaremos al instante. -Selm sonreia al decir estas palabras- ¿Cuando iremos a Geocity a cargarnos a esos explotadores?
    -Hermano, cállate. No debes hablar así a la líder de la organización, y menos en términos tan vulgares. -Bert a veces excedía su nivel de formalidad, haciendo ver quién representaba al gemelo bueno y al malo, todo tópicos- Se ha detectado actividad anormal en las calles céntricas de la ciudad, y pensábamos ir a echar un vistazo.
     
    Ari suspira, los gemelos no paran ni un instante, sin descanso, sin piedad, sin importar lo que pase. Sin embargo, la intriga le corroe por dentro, movimientos anormales... merece la pena investigarlos.
     
    -Bien, me apetece salir y dar una vuelta. Cogemos nuestro equipo y os acompañamos. Esperadnos fuera... -la mirada de Ari fue de los gemelos a Fran, y de Fran, con la mirada perdida en el cielo nocturno, a los gemelos- o mejor id a cenar, y luego iremos nosotros. -otra mirada al pelirrojo, y una leve sonrisa aflora en la cara de Ari- Mejor incluso, id vosotros, y mañana nos informais. Hoy ha sido un día muy largo, y quiero descansar. El mundo... el mundo puede esperar unas horas.
     
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    La mañana avanza por el firmamento, y las nubes se apartan a su paso. La ciudad cambia de día, todo cerrado, las luces de neón apagadas, las tiendas cerradas y los hoteles llenos hasta arriba. Los niños van a clase, los adolescentes fuman en los parques artificiales, y la luz del sol entra a través de la cortina. Ari se incorpora en la cama, tapada tan solo por una sábana. Una bandeja con el desayuno la espera en la mesilla de noche, y una flor en una urna esférica yace al lado. 
     
    -En estos últimos tiempos, es tan difícil encontrar flores de verdad... -una chica de 22 años, pelo negro, 1,67 y un brazo biónico, apoyada en el dintel de la puerta, la observa- Es muy romántico por su parte. -un movimiento de Ari alerta a la joven, que se lanza al suelo rodando, mientras un rayo de luz derrite el lado de la puerta en el que estaba apoyada- Y antes de que sigas disparando, te diré que estoy a tu servicio.
    -Tenías que ser tú, y no otra persona, ¿verdad? Ya nos vimos una vez, y conozco tu estilo de combate, pero no creía que tuvieras la desfachatez de presentarte ante mi, diciendo que quieres ayudarme.
    -Tienes toda la razón, ya nos vimos una vez, y ninguna de las dos salimos bien paradas. Sin embargo, esta vez, estoy aquí para hacer frente al problema que se nos echa encima. Preio lo sabe. Sabe como invocar a las grandes bestias.
    -Asique no contentos con trabajar a escondidas para GeoLabs, pretenden destruirlo todo...
    -¿¡Trabajar a escondidas para GeoLabs!? ¿¿Preio??
    -Como se nota que no sabes nada. GeoLabs es la empresa que dirige GeoCity, la ciudad de donde vengo. Todo es suyo, y a todo le ponen Geo delante. GeoTube, GeoCorps, GeoEnergy... son todos derivados de la misma marca. Esa empresa se dedica a gestionar la ciudad entera, y a mantenerlo todo bajo control. -el ceño de Ari se frunce- ¿Qué tiene todo eso de malo? Los experimentos genéticos que hacen. En las escuelas, en la comida, en todas partes, hay una encima que vuelve a la gente dócil, o les da a sus agentes reflejos y velocidad superior a la normal, les quita el miedo, les inmuniza al dolor, o aumenta sus capacidades por encima de lo humano. Con el propósito de detener a esa compañía creamos la Resistencia, pero entonces aparecieron ellos. -Ari vuelve la cabeza hacia la ventana, donde el sol está sobre los edificios. Deben ser las 12, piensa- Preio y los demás, son el resultado de los experimentos de GeoLabs. Más fuertes, más rápidos, malvados como ellos solos, y potenciados al máximo por el poder de los cristales, fueron creados para acabar con nosotros. Durante mucho tiempo nos han perseguido, combatido, derrotado y masacrado. Y todo hubiera seguido igual, de no ser por que uno de los nuestros se infiltró en su organización, presentandose voluntario en GeoLabs para los experimentos, y ganandose la confianza de parte de los del grupo, consiguió separarlos en dos. Ahora, nos atacan por separado, son igual de peligrosos, sí, pero también pelean entre ellos. Sin embargo, rechazó volver con nosotros, y ahora es nuestro enemigo también. Sucumbió a los efectos de la mutación del ADN.
    -Entonces juega a dos bandas... igual que yo.
    -Sí, pero él no intenta sacar tajada de ninguna parte, y, a su modo, nos ayuda en todo lo que puede. Ahora, si no te importa, pasemos al tema importante de verdad. -Ari sale de la cama, abre el armario, coge su ropa y se viste- Sígueme.
     
    Tras guiarla por una serie de pasillos, llegan a uno sin salida. Ari aprieta una sección de la pared, y el fondo del pasillo se abre revelando una sala totalmente oscura, con una cámara de cristal en el centro, en la que flota, entubado por todas partes, el cuerpo de un niño, al que le faltan varias partes del cuerpo. La mujer se acerca, y mira el cuerpo horrorizada. Las constantes vitales se reflejan en una máquina, y Fran está a lado tomando notas. Cuando se acercan, él se gira, y se acerca a saludarlas.
     
    -Fran, te presento a Ligeia "Sphinx" Paperdoll, una vieja conocida, y la mujer que ha venido a ayudarnos con el cuerpo de Dain, mi hermano.
    -Es un placer, Ligeia. Si me acompañas, te mostraré todos los datos que necesites, y te proveeré de todas las herramientas necesarias para la implantación de las partes biónicas en el cuerpo de Dain.
    -Antes de nada, contadme, ¿cómo ha sucedido esto?
    -¿Has oido acerca de la exposión de una de las torres de GeoCity? -Ari mira hacia abajo, consternada, debería haber ido ella en lugar de su hermano- Uno de nuestros grupos la hizo volar en pedazos, y Dain murió en el proceso. Ari le encontró al día siguiente, y usando toda su enrgía, arriesgando su existencia, consiguió restaurar su cuerpo a este estado, lamentable, y devolverle a la vida. Sin embargo, así no puede mantenerse o subsistir, asique necesitamos que le sean implantadas partes biónicas para que su cuerpo y su alma se restauren, y pueda seguir con su vida.
     
    Unos golpes suenan en la puerta, que se abre dejando ver a Selm y Bert, que esperan, ansiosos. Ari asiente, y los gemelos chocan sus manos y salen corriendo por el pasillo.
     
    -Fran, me marcho. Voy a averiguar qué era la actividad anormal de ayer noche, mientras, ayuda a Ligeia en lo que necesite. Y en cuanto a ti -Ligeia sonrie levemente, no puede evitarlo-, no creas que te he perdonado. Ya arreglaremos cuentas, tu y yo, a solas. -tras decir esto, Ari coge un arma de un armario de la sala, y se marcha tras los gemelos.
     
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    El humo se dispersa, y la gente se acerca y hace corro alrededor del muerto. Desde lejos en un aerodeslizador, Selm y Bert lloran, furiosos, la muerte de aquel que tantas veces les reprendía, y les enseñó a pelear cuerpo a cuerpo. Ari no gesticula, no pronuncia palabra alguna. Una de las grandes bestias, Xseed, acaba de llevarse la vida de su mejor amigo, ahora enemigo, pero importante del mismo modo. Mientras aprieta los puños, la sangre se marcha de los nudillos, y las lágrimas caen por sus mejillas, silenciosas, sin cambiar la expresión de su rostro, frío e impasible como la piedra. Decidida, sin prisa, se encamina derecha hacia el cuerpo ya muerto de Alsan, apartando a la gente conforme avanza. Selm y Bert corren tras ella, llevando una camilla gravitatoria con ellos.
     
    Conforme Ari llega hasta Alsan le toma de la mano, y una luz muy fuerte les envuelve. El suelo tiembla, las piedras comienzan a levitar, y Selm mira aterrado el pelo de Ari, que va perdiendo su tonalidad rojiza, avanzando el blanco a cada segundo. Bert intenta detener a la chica, pero al acercarse, Ari se gira, y el color de sus ojos detiene al chico, ahora son dorados. Selm sitúa delante de ella una plataforma holográfica, y la imagen de Fran se proyecta en ella. La videollamada se ha recibido, y Fran mira la escena, aterrado.
     
    -¡No! ¡No puedes hacer eso! -Ari asiente, tose, y gira la cabeza. Abraza fuertemente el cuerpo de Alsan, y vuelve a mirar a Fran.
    -Si el honor y la victoria valen mas que las personas, es que no hemos aprendido nada. No voy a elegir entre ti y mi mejor amigo, pero no voy a dejarle marchar, no tan facilmente.
    -Él ya no es quien era, Ari. No es el mismo de antes.
    -Lo sé. Pero, como decía constantemente, "sueña que vas a vivir para siempre, y vive como si fueras a morir hoy mismo". Sus sueños, tus sueños, mis sueños, todos deben cumplirse. Intentarlo..
    -una leve sonrisa afloró en su cara- intentarlo es gratis.
     
    La luz se hace mucho más intensa, y las piedras que flotaban se desintegran. El humo se levanta mucho más intensamente que antes, y la videollamada se corta. Los gemelos caen al suelo, cubriendose los ojos. La gente corre, despavorida, temerosos de lo que están presenciando. Segundos más tarde, la luz remite, y el humo se dispersa. El costado de Alsan está cerrado, y el color ha vuelto a su rostro. En negro, el dibujo de unas fauces aparece en su brazo izquierdo, pero no abre los ojos. Ari se desploma, inconsciente, con el pelo totalmente blanco y la cara pálida, casi sin respirar. Rápidamente los gemelos reaccionan, y apartando a la poca gente que queda, les suben a la camilla, y se los llevan a las instalaciones de la resistencia, donde descubren que ambos han caido en un coma profundo.
     
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    El grupo se materializó a muchos kilómetros, en medio del desierto. Las nubes se movían silenciosas, y nada cortaba el paisaje, árido y seco, que se extendía por todas partes hasta donde alcanzaba la vista. Lingague era una diminuta sombra a lo lejos.

    -¡¡Alsaaaan!! -gritaba Willo mientras ocultaba con las manos la cara- ¡¿por qué has tenido que hacer eso?! ¿por qué?
    -¡Debemos volver a por él! ¡No podemos dejarle ahí! Podría estar aún... -
    Selene se negaba a aceptar la muerte del que consideraba su mejor amigo.
    -¡No podemos volver! Es demasiado peligroso... y lo sabes... -dijo Ely, desviando la mirada.

    Alejandro y el resto contemplaban aquella extraña y melancólica escena. A pesar de que apenas los conocían como personas, también sentían lástima por Alsan y sus compañeros. Y esque en estos tiempos que corrían era extraño pensar en los sentimientos que todo hombre, aunque no lo aparente, posee.

    -¿Qué vamos a hacer ahora? -preguntó Willo con cierto temor a la respuesta. Mientras ellos discutían, Paula se llevó al resto aparte.
    -Esto es triste, pero debemos ponernos en marcha, hay muchas cosas que descubrir aún, y sospecho que Preio sabe muchas de ellas. Deberíamos ir tras él, y sonsacarselas.
    -Tienes razón pero... ¿Y ellos? -
    dijo Troin, pasandose la mano por el costado, donde Alsan había recibido el mordisco.
    -Deberíamos unirnos y buscar más información sobre esas... cosas -propuso Sophie.
    -No estoy seguro, no creo que... -un grito interrumpió a Alejandro, y al girarse, vieron a Selene forcejeando con Willo.
    -¡Déjame ir! ¡aún no es su final! todavía podemos... -dijo Selene mientras Willo la sujetaba
    -¡Tranquilízate! -exclamó Ely y la abofeteó. Selene se paró en seco, miró a Willo y este bajó la cabeza, parecía que Ely era la única que se mantenía firme aunque no era mas que una fachada intentando ocultar un torrente de lágrimas. Paula vio entonces la posibilidad de acabar con aquella sobrecogedora escena.

    -Chicos... sentimos mucho la muerte de vuestro amigo pero... deberíamos averiguar que era "eso"y así quizás encontremos un modo de evitar más muertes y... -de pronto, Alejandro cogió del brazo a Paula para que dejase de hablar- ¿Qué haces? ¡Es muy arriesgado! Y ni siquiera lo has consultado con el resto... -le dijo entre susurros.
    -Pero si estábamos todos de acuerdo.. ¿no? -y buscó con la mirada el apoyo de sus compañeros, quienes asintieron con la cabeza.
    -Está bien... -dijo Alejandro no demasiado convencido. Ahora que su amigo había muerto, temía una posible traición por aquel grupo que acababan de conocer. Al fin y al cabo no sabían mucho sobre sus intenciones.
    -Venga Alejandro, solos no podemos, nos vendrá bien una ayuda -dijo Sophie. Mientras se decidían, Willo y Ely también hablaban sobre ello.
    -Yo creo que es una buena idea... -Ely se giró hacia los otros dos- ¿Cómo lo veis?
    -Parecen de fiar... pero... ¿Y si intentan acercarnos a sus propios fines?

    -Bueno, en el caso que eso pasase, siempre podemos abandonarlos.
    -¿Pero qué decís? ¡¿Estáis locos?! ¿De verdad creéis que es una buena idea? -
    replicó Selene, airada.
    -Estoy seguro de que Alsan también lo habría querido así. -repuso Willo.
    -Haced lo que queráis -y dirigió una mirada desafiante al grupo de Alejandro, a quiénes culpaba de la muerte de su amigo, y encaminó sus pasos hacia el abismo que allí había. Desde ahí se podía ver el paisaje devastado que había desde quién sabe cuando. Las ruinas de aquella ciudad se alzaban mas solitarias que nunca y, con lágrimas recorriendo su rostro, Selene fijó su vista en algún punto del inalcanzable horizonte. De repente, comenzó a llover. Hacía mucho que no llovía y nadie recordaba ya aquella última vez perdida en el tiempo.

    -¡Está lloviendo! -dijo Troin con una sonrisa en la cara. Y, por un momento, todos olvidaron la tristeza que la muerte arrastra consigo. Y es que a veces solo la lluvia puede ser la paleta que devuelva el color a la vida.
    -Enhorabuena... amigo -dijo Willo mirando al cielo. Alejandro, se acercó a ellos- La muerte de vuestro amigo no será en vano, lo prometo
    -Gracias
    -dijo Willo, y bajo la lluvia, estrecharon sus manos.

    -------------------------------

    A la mañana siguiente, Troin se despertó temprano, con el sonido del alba. Sigilosamente, para no despertar a sus compañeros, salió de la improvisada tienda que habían montado la noche anterior. Una bocanada de aire fresco le golpeó en la cara indicándole que era un nuevo día. Comenzó a andar. La tierra mojada se hundía bajo sus pies y el olor le llegaba al alma. Decidió que le gustaba esa sensación.

    -¡Ey! -Alejandro interrumpió los pensamientos de Troin- ¿Ya tan temprano levantado?
    -¿Tú también lo estabas? No te habia visto.
    -No tenía mucho sueño y he aprovechado para preparar algo para desayunar.
    -ambos rieron- Estás hecho todo un chef, ¿eh? -se burló Troin mirando la comida tan desastrosa que le ofrecía. Un ruido a la derecha les alertó, y vieron a Selene andando hacia ellos. Por la ropa empapada se adivinaba que no había pasado la noche allí y lo cierto es que ninguno recordaba que estuviese cuando ambos grupos se durmieron.

    -¡Eh! ¡Hola! ¿Te apetece comer algo? -preguntó amablemente Troin, pero Selene pasó de largo.
    -¿Estás segura? ¡tiene una pinta deliciosa! -insistió con cierto rintintín al decir lo de "deliciosa". Selene se giró y miró con desprecio la comida que con tanto entusiasmo había preparado Alejandro y se dibujó una leve sonrisa en su rostro al descubrir las intenciónes de Troin.
    -Iré a despertar a los demás... vosotros deberíais hacer lo mismo con los vuestros.
    -¡Encima exigiendo! ¿Qué tiene de malo este desayuno?
    -preguntó Alejandro una vez se hubo ido.
    -Esque... da asco...

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    Una vez hubieron desayunado, se miraron a los ojos. Antes enemigos, ahora amigos, el tiempo se lo lleva todo. Un grupo de siete, buscando respuestas, buscando venganza. Distintas metas, un sólo objetivo. El camino a seguir se habia revelado con la lluvia: la gema de Xseed se habia pasado la noche emitiendo un haz de luz a través del desierto, hacia el oeste. Selene había sido testigo de ello, mientras se empapaba con la lluvia nocturna. Todos asienten, temerosos del siguiente destino... la gran brecha.

    January 02

    Blue Heaven 2 - The great beasts

    -Las grandes bestias-
     
    -¡No están! ¡Se han ido! -el despertador suena, y Alejandro abre los ojos, ha dormido bien, al contrario que Troin, el cual se había despertado minutos antes- ¡las chicas no están! ¡se han ido a ver a la visionaria! -de un salto, Alejandro se levanta, rápidamente se vistey sale al pasillo. Al asomarse en la otra habitación, ve la nota sobre la cama, la lee, y sale corriendo escaleras abajo. Una vez en la calle, se dirige a la dirección que la noche anterior un chico les había dado, y al llegar encuentra el sitio derruido. Hay señales de lucha por todas partes, y una zona quemada en el suelo. Al agacharse a examinarla, una sombra le cubre. Al mirar hacia arriba, la nube se aparta y el sol ilumina de nuevo. Vuelve a salir a la calle principal, donde Troin le espera, cansado de tanto correr, y le propone desayunar mientras piensan qué hacer.
     
    Vuelven a la cafetería del día anterior, donde el chico que les dió las indicaciones desayuna. Se acercan a él, y sonríe.
     
    -¡Buenos días! ¿Dónde están vuestras amigas? -Alejandro le agarra del cuello de la chaqueta- ¡Dinos qué has hecho con ellas! -Troin, sorprendido por esta inesperada actitud, intenta separarles. El chico sólo sonríe, señalan hacia la calle a través del escaparate- Mira, yo no he hecho nada con ellas... porque no pude. Pero creo que eso mejor lo discutís con mi amiga -y se desvanece, dejando un jirón de humo negro tras de si. Troin se gira hacia el escaparate, abre los ojos al máximo y derriba a Alenadro al suelo, tirándose sobre él. Un aerodeslizador atraviesa el cristal, pasando por encima de sus cabezas y estrellándose contra la pared del fondo. Ambos desenfundan sus armas, se apostan a los lados del cristal, y miran de reojo la calle. Una chica rubia, sonriente, les mira desde el centro de la calzada.
     
    -¡Troin, cuidado! Esa mujer no tiene escrúpulos, y si puede matarnos, ¡lo hará!
    -¿La conoces?
    -Digamos que sí. Y además, es mucho más rápida que nosotros. Busca alguna salida de este sitio, mientras yo la distraigo.
     
    Conforme Troin asiente, y se gira para buscar una salida alternativa, el techo se desploma, y un encapuchado alado entra a través de él. los chicos saltan hacia la calle, ruedan, y se quedan espalda contra espalda, entre sus dos oponentes.
     
    -Troin, creo que esto es el fin. Quiero que sepas... -Alejandro sonríe- ...que yo me comí las ensaimadas el otro día. -Troin rie, divertido, y abren fuego sobre sus enemigos. Un rayo sale disparado desde la mujer hacia ellos, y todo se vuelve negro...
     
    --------------------------
     
    El humo se dispersa, y una pared de tierra de dos metros de grosor se interpone entre la mujer y Troin. Cuatro figuras les rodean, tres de ellas con traje y capucha, la cuarta, no. La pared cae, el humo termina de disiparse, y Alsan, Willo, Ely y Selene se unen al combate.
     
    -¿Tienen aún el cristal del fuego? -pregunta Alsan sin girarse. Ely asiente, con los ojos cerrados- Bien, entonces hemos llegado a tiempo. Willo, Selene, id por ellos. -sus compañeros asienten, y Alsan se gira hacia Alejandro y Troin, que han reconocido a Ely, y al mismo tiempo, asocian a Alsan con el chico que les atacó en el sector 5. Troin se levanta, y le apunta con su arma.
     
    -¡¡Tú!! ¿Primero nos atacas y despuñes nos ayudas? ¿Qué es lo que quieres?
    -Mis disculpas por lo del otro día, pero no os causé ningún daño, no es mi estilo herir a los desprotegidos.
    -¡¡Desprotegidos!! ¡Ahora verás lo desprotegidos que estamos! -Alejandro se levanta, e impide a Troin disparar- Si él está de nuestro lado, mejor que no hagamos que se ponga en nuestra contra, ¿no? ¡guarda tu orgullo para más tarde!
    -Hablas bien, para ser un simple humano. Ely, ¿cómo va eso? -Alsan se gira, y Ely asiente- Hay dos más aún, pero no logro localizarles.
    -Mi niña, eso es porque aún no controlas del todo tu cristal -la mujer de verde aparece de la nada- Si te centras en sus cristales, les encontrarás sin problemas. -gesticulando con las manos, el tiempo se detiene para todos excepto para Alsan- Y a ti, quiero mostrarte algo. -Imágenes aparecen en la mente de Alsan, de tiempos pasados, y de cosas que aún han de suceder. Los cristales inelementales, bestias gigantescas, con ellos engarzados en diversas partes del cuerpo, muertes de inocentes, sacrificio de muchos para sellarlas, una amenaza: volverán. Una bestia sobresale por encima del resto, una figura blanca alada entre un mar de serpientes negras. Todas las demás se agachan cuando se mueve, y lo que toca, desaparece. Las imágenes se disipan, y el tiempo vuelve a su curso. Alsan fija su mirada en los ojos de la mujer, quien dice un nombre:
     
    -Antares.
     
    Humo negro envuelve a la mujer, quién cae, víctima de un disparo por la espalda, muerta. Una escopeta, una sonrisa, y Preio se materializa delante de Alsan.
     
    -Ahora que lo sabes, no puedo dejarte vivir. -esferas aparecen en torno a Preio.
    -Nunca despertarás a las grandes bestias. No te lo permitiremos. -lo mismo sucede con Alsan.
    -Ah, ¿no? Mira bien esto. Aquí hay tres cristales completos, por eso el cristal mimético -el otro encapuchado aparece, mostrando un cristal gris parduzco- y el cristal del cielo -mientras dice esto, atrapa una flecha que iba directa a su cabeza. Sophie está suspendida en el aire, apuntando con su arco hacia la cabeza de Preio- están activos. -saca una bolsita de su traje, y la levanta.
    -¡Imposible! -el cristal del fuego, el cristal de la mente, y desde la bolsa de Preio, el cristal de la oscuridad, resuenan juntos- ¿Cuando?
    -Ha pasado mucho tiempo, ¿recuerdas? No todo es lo que parece. ¡Se acabó la charla! -un fuerte viento derriba a Troin y a Alejandro, que iban a unirse a la pelea. Sophie dispara de nuevo, mientras Alsan lanza una ráfaga de agua sobre Preio. Éste, se lanza hacia arriba, esquivando los dos ataques. Desde el suelo, Alejandro abre fuego sobre Preio, quien esquiva con facilidad los disparos. Troin abre fuego contra el otro encapuchado, que levanta una pared de piedra delante de él para detener el ataque. Mientras, chorros de agua hirviendo salen del suelo disparados contra Preio, qué, concentrado en esquivarlos, no ve como Sophie se lanza sobre él y le dispara a bocajarro, atravesando su hombro. Mientras cae, irritado, saca un cristal en forma de estrella de 12 puntas de su bolsillo, y el suelo tiembla. Preio desaparece, y su compañero también. El suelo se levanta...
     
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    Willo se lanza contra la mujer, mientras levanta columnas de piedra para detener los rayos. La chica levanta un brazo, y una guadaña aparece en sus manos. Sonriendo, espera a que Willo esté a alcance, y lanza un tajo. Un escudo pétreo aparece en sus manos, y detiene el golpe con él.
     
    Mientras, Selene genera ráfagas cortantes, con las que ataca a su oponente. Éste, ágilmente las esquiva en el aire, sin contraatacar. Volando hacia la chica, desenvaina un espadón gigantesco, y le lanza un tajo. Ella, veloz, se sitúa detrás, fuera del alcance de la espada. Le da un empujón, y usando el aire, genera una gran presión que le hace estrellarse contra el suelo. Katana en mano, se deja caer para atravesarle la espalda.
     
    Los tajos de la guadaña son cada vez más profundos, y los escudos de piedra empiezan a resquebrajarse mientras Willo retrocede, abrumado por la cantidad de golpes que la chica le propina. Un destello la distrae, su compañero está en apuros. Como un rayo, se situa sobre él, parando la katana con la guadaña. Saltan chispas, y las dos chicas se miran, desafiantes.
     
    -Has mejorado mucho, Selene..
    -Tu tampoco te quedas atrás, Mita. Demasiado arrogante, como siempre. -su compañero se levanta, se sacude la ropa, y se gira para encararse a Willo, que se acerca a toda velocidad- Natx, acabemos con esto -ambos alzan los brazos, y una tormenta eléctrica se genera a su alrededor. Haces de luz salen en todas direcciones, calcinando aquello que tocan, oblgando a Selene a refugiarse tras una de las paredes de tierra de Willo. Un temblor sacude el suelo, y una garra de tamaño descomunal aparece abriendose paso en el centro de la calle. Natx y Mita se miran, asienten, y desaparecen.
     
    Todos se reúnen alrededor de Alsan, formando un grupo de lo más variopinto. La zarpa que emerge, es seguida de una pata, y unos dientes extremadamente grandes aparecen del suelo y atraviesan un edificio, matando a mucha gente en el proceso.
     
    -¿¿Qué es ESO?? -gritan todos a coro.
    -Es una de las grandes bestias, guardianas de los cristales inelementales. -con un gesto, Alsan señala la frente de la bestia, donde una piedra con forma de gota reside- Esta en particular es Xseed, las fauces.
    -¿Y qué hacemos para detenerla? -pregunta Sophie mientras dispara una flecha contra la zarpa, que rebota sin clavarse.
    -Hemos de arrancar el cristal del cuerpo, así, desaparecerá.
    -¡Pero eso es imposible! ¡es GIGANTE! -otra zarpa aparece del suelo, mientras otro edificio es devorado de un mordisco.
    -Entonces, tendremos que cooperar para conseguirlo. -todos asienten, y situados por parejas, se dispersan. Troin y Willo hacia una zarpa, Alejandro y Selene hacia la otra, Ely corre hacia donde Paula se esconde desde hace rato, esperando, y Sophie y Alsan salen volando hacia el cristal.
     
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    Las zarpas se agitaban fuertemente, y eso complicaba el que Willo pudiera atenazarlas con la tierra. Alejandro y Troin disparaban sin éxito, usando la munición láser en vez de las balas habituales. Las ráfagas de aire provocaban ligeros cortes que eran rápidamente regenerados, haciendo inútiles todos los ataques. Cuando un aerodeslizador abandonado es aplastado por un zarpazo, una gran explosión quema parte de la zarpa derecha, dejandola inmóvil unos segundos, y sin que las heridas regeneren. A la vista de esto, y de lo inútiles de los ataques, Troin le arrebata el cristal del fuego a Alejandro, reemplaza la lente de su arma láser por él, y dispara. Una onda roja se genera delante del arma, que explota lanzando un haz rojo de luz hacia la zarpa, la cual atraviesa, y deja a la vista lugares donde la carne es más blanda. Alejandro y Selene concentran sus ataques en esa zona, provocando los espasmos de la bestia, y, al bajar la zarpa para atacar, se empala en columnas de piedra afiladas que lanza Willo sobre ella. Con una zarpa inutilizada, las fauces de la bestia se abalanzan sobre el grupo, que retrocede rápidamente para evitar ser engullidos.
     
    -¡Ahora Sophie! -Alsan se desprende de los brazos de la chica, para caer sobre la cabeza de la bestia, a pocos metros del cristal. Corre hacia el mismo, y unos tentáculos con bocas al final aparecen rodeando y protegiendo la gema. Un par de bocas son atravesadas por flechas, Sophie cubre a Alsan desde las alturas. Condensando el aire, una vara de hielo aparece entre las manos de Alsan, y con ella sega los tentáculos sobrantes. Clava la punta en el lateral de la gema, y mientras hace palanca para extraerla, un tentáculo mucho más grande emerge de delante, y con mucha fuerza le suelta un mordisco, partiendo la vara y arrancando parte de la carne del costado de Alsan, haciendole sangrar fuertemente. La gema se desprende, y una explosión de luz ciega a todo el mundo. La bestia desaparece, el espíritu de Xseed se introduce en la gema, y cae al suelo.
     
    Las miradas de todos se centran en el cuerpo del caido, se hace el silencio. Troin se acerca corriendo, sólo para ver como los ojos de Alsan se apagan. El pulso se detiene, no hay vida en ese cuerpo. Willo se acerca, le cubre con la capucha mientras le levanta en brazos, y le aparta del camino. Depositandole en el suelo, se gira hacia Selene, y ambos juntan las manos, cogen el fragmento del cristal del agua de su cuerpo, y se reúnen con los demás. Con un gesto, todos desaparecen, entre lágrimas.
     
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    ...Una luz te envuelve, y, aunque inmóvil, sientes el calor. Una mirada, recuerdas esos ojos. Ya no sois lo que érais, pero siempre ha estado ahí. El tiempo ha pasado, las cosas cambian, pero esto, no.
    Un sendero aparece bajo tus pies, estás erguido, te vuelves y está ahí, una amiga que persigue tu mismo sueño, te muestra el camino y comparte tu felicidad. Su luz te invade, ahora, perdido, y te extiende la mano. La agarras, sonries, y avanzais juntos por la senda.