Alsan_Wolf's profileThe Flagstones of the ne...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
December 25 Blue Heaven 2 - Snow White-Nieve Blanca-
Nieva. Toda la ciudad está recubierta de una capa blanca, adornando cada toldo y cada repisa con delicados copos congelados. Las calles están atestadas de gente, que va de un lado a otro buscando comprar regalos de última hora, y nadie se fija en un grupo de cuatro jovenes que salen de la estación del Geotube, con una sonrisa en su rostro y con pinta de turistas.
-¡¡Qué bonito está todo!! -Paula sonríe, los demás parecen no haber visto nunca la nieve. Ella, sin embargo, si, pues no es natal de Geocity, si no que viene de un pueblecito en la sierra llamado Nougel, donde es normal que nieve en invierno. Se agacha, coge un poco, forma una bola y se la tira a Troin a la cabeza, quién se gira, divertido, y comienza una guerra de bolas de nieve en plena calle, bajo la mirada de todo el resto de gente, gente aburrida y gris, que centran sus vidas en el trabajo y no encuentran momentos para disfrutar junto a la gente que quiere.
-Y ahora, ¿a dónde vamos? -todos miran a Troin, que, avergonzado, mira al suelo mientras niega con la cabeza.
-Entonces, nos has hecho venir desde tan lejos, ¿para nada? -Sophie se acerca y le coje del cuello de la chaqueta- ¡Y encima hace un frío que pela! Vamos a tomar un café, anda, y pensamos qué hacer.
Entran en la cafetería más cercana, mientras ven a un Papá Noel subir por una cuerda en la pared de la misma. Unos vándalos se le acercan corriendo, y de una patada lo tiran al suelo, y empiezan a patearle. Pronto, un joven se acerca, y les ahuyenta a gritos. Cuando todo se acaba, el chico entra a la cafetería, y se sienta en una mesa, haciendo gestos para que entreis. Extrañados, os mirais los unos a los otros y decidis entrar a ver lo que quiere. Una vez sentados a la mesa, os sirven unos cafés, y el chico saca una tarjeta y os la enseña. Está en blanco por ambos lados.
-Yo os conozco. Os he visto en un sueño. Soñe con los gamberros esos que iban a patear al papá Noel, y con vosotros sentados a esta mesa, conmigo. ¿Quiénes sois?
-Yo soy Alejandro, y estos son Sophie, Paula y Troin. Tú decías que eras...
-Mi nombre ahora no importa. Al parecer, vosotros también habeis tenido contactos con los cristales, y además, últimamente.
-¿Cristales? ¿Qué cristales? -el colgante empieza a emitir brillo desde el bolsillo de Alejandro, y el chico lo ve, y con un gesto te indica que lo pongas encima de la mesa. Cuando lo haces, él coloca una piedra rectangular al lado, que al momento empieza a temblar. Segundos más tarde, un símbolo rojo aparece grabado en la superficie de la piedra. El chico la coje, y se la guarda.
-Imagino que habéis venido a ver a la visionaria, ¿no es así? Ella también se me apareció en sueños y me pidió que os diera su dirección. Es tres calles más abajo, a mano derecha. No tiene pérdida. Pero id mañana, ahora está cerrado. Os he reservado unas habitaciones en el hotel de enfrente -señala por el cristal al edificio de enfrente, que es un hotel de 4 estrellas- Espero que disfruteis de vuestra estancia -mientras dice esto, se levanta, sale por la puerta y desaparece entre la multitud.
El camarero os trae la cuenta, pagais y vais al hotel. Al subir a las habitaciones, os separais en dos, una para los chicos, y otra para las chicas. El cuarto de ellos tiene vistas a la calle, mientras que el de ellas, no. Alejandro cae rendido enseguida, y Troin se queda viendo la televisión hasta dormirse también. Sophie se mete a ducharse, y Paula enciende su portátil, pues ha recibido un e-mail y quiere saber quién es. Una música muy suave comienza a sonar, y al bajar más, una frase domina la pantalla: Feliz Navidad. Sonriendo, se queda dormida.
A la mañana siguiente, una nota ocupa el lugar de Sophie en la cama: se ha ido a ver a la visionaria de noche, y los chicos no deben saberlo. Paula no tiene dotes de mentirosa buenas, asique prefiere salir ella sola a buscarla, sin avisar. Siguiendo las indicaciones del chico de la noche anterior, llega a una puerta en un callejón, y tras ella, hay una habitación vacía, con marcas de balas por las paredes, y un ligero rastro de sangre en una de las marcas. Al girarse para salir corriendo, el chico aparece bloqueando la puerta, y mientras sonríe maliciosamente, se pone la capucha de su traje, que cambia de forma completamente, para revelar la imagen de uno de los encapuchados, éste, desconocido hasta el momento para Paula, levanta una mano y lanza una ráfaga de fuego. La chaqueta de Paula prende, y ella se la quita rápidamente, para evitar quemaduras serias. Desenfunda la pistola, rueda a un lado, y dispara. El chico genera una pared de hielo delante de él, con lo que detiene las balas. Mientras la pared de hielo se deshace, unas esferas amarillas aparecen alrededor de las manos del joven y un rayo sale disparado hacia Paula, que rodando de nuevo, logra esquivar, pero por los pelos. Paula vuelve a disparar, y el chico se mueve a una velocidad increible y esquiva las balas. Sonriendo de nuevo, alza las manos y el suelo empieza a temblar, mientras Paula sale corriendo por la puerta, el edificio se derrumba. Fuera, una chica bajita, vestida de verde, le sonríe, le extiende la mano, y al cogerla, una extraña sensación recorre el cuerpo de Paula. Se siente como si volara, y al mirar hacia abajo, ve que en realidad, lo está haciendo, entre la nieve que cae, y, subiendo a través de las nubes, llega a un mar blanco iluminado por el sol, que se extiende hasta donde la vista alcanza.
-Este es el poder del cristal del cielo. Sin embargo, no te pertenece, alguien que conoces luchando por obtenerlo. Te voy a llevar a un sitio donde esperar, tu misión es mucho más importante que ésto. Pronto, pronto lo sabrás todo. De momento, espera. -la misteriosa chica de verde, sonrie y rie divertida, y tus ojos se cierran, mientras atravesais las nubes de vuelta a tierra...
-----------------------
El despertador suena, pero es tarde, de madrugada. No recuerdas haberlo puesto, y tu compañera no parece haberlo oido. Sales del cuarto, en silencio. Nieva en la calle, y te diriges tres calles más abajo, a mano derecha. Una puerta, en un callejón, y al abrirla una mujer está en el centro de la habitación, sonriendo, en el suelo, vestida de verde, y sangrando. Las paredes tienen marcas de balas, y la chica parece haber recibido un disparo en el pecho. Te mira, te da un papel, y se desvanece para siempre. En el papel hay una dirección: Lu'dre Street, 18. Vuelves a la calle, dispuesta a ir a esa dirección. Es de locos, piensas, mientras paras un aerotaxi y le pides que te lleve allí. Una vez llegas, entras, es una tienda de artículos de broma, y el dependiente te mira, extrañado de las horas de la visita. Le miras, le preguntas acerca de la mujer, y con los ojos como platos, te lleva a la trastienda. Allí, hay un vehículo extraño con forma de huevo. El chico te mira, y te dice que si has venido, es porque debes subir. Sin mirar atrás, avergonzada por ser la parte inútil del grupo, te subes, cerrando tras de ti, y el vehículo sale disparado por un túnel. Una lágrima recorre tu mejilla, has abandonado a los tuyos, pero algún día volverás...
Mientras el huevo desaparece, la figura del dependiente se distorsiona, y la mujer vestida de verde aparece en su lugar, sonriente...
Los túneles profundizan en el suelo, y las luces pasan cada vez a más velocidad, cuando sales al alcantarillado del lugar. El huevo se detiene y unos hombrecillos con aspecto extraño, de 50 centímetros de altura, ojos color miel e iris en espiral te miran desde fuera.
-¡Hola! Vosotros sois... -se alejan, pues no parecen entenderte- No voy a haceros daño... -todos, menos uno, desaparecen entra tuberías.
-Una mujer humana... nunca antes había visto nada igual. Nosotros, los fantaurianos, no solemos tener visitas de este estilo. ¿Por qué has venido?
-Yo... no lo sé. En realidad, quiero ser más fuerte. No puedo seguir siendo una carga para mis compañeros. Lo he pensado siempre, y ahora ha sido demostrado. No.. no me siento útil, y no sé porqué te estoy contando esto.
-Si quieres, podemos ayudarte -sonríe, y tres fantaurianos más aparecen de entre las sombras, portando entre los tres un objeto envuelto en una manta- Una bestias han aparecido en nuestras tierras, y nosotros no somos capaces de darles muerte. Si nos ayudas con eso, te ayudaremos con tu problema.
-No puedo enfrentarme a nada, no tengo ningún arma. Os ayudaría encantada, pero.. -los fantaurianos desenvuelven el objeto, y un arco verde brillante aparece entre los pliegues de la manta. No tiene cuerda, y en las dos esquinas tiene engarzadas dos gemas transparentes.
-Este es el avance mas grandioso de nuestra tecnología, cuando su portador lo necesita, las gemas generan una cuerda y una flecha de energía, que atraviesan limpiamente cualquier superficie conocida. Si nos ayudas, como pago, te dejaremos quedártelo.
Al cogerlo, sientes como el poder fluye por el arco, y te giras para probarlo. Sin embargo, nada sucede.
-¡Esto no funciona, no aparece la cuerda!
-Claro, la cuerda aparecerá sóla cuando la necesites. Mientras tanto, no. Ahora, síguenos, humana. -te llevan por una serie de túneles, hasta lo que parece una puerta, cerrada y atrancada desde este lado- Aquí es. La bestia está detrás de estas paredes, atrapada en nuestro pueblo, mientras nosotros tenemos que dormir fuera. Por favor, acaba con ella.
Te abren la puerta, y al entrar, todo está a oscuras. Te giras para pedir luz, y la puerta se cierra a tus espaldas. Estás sola en la oscuridad, y el arco comienza a emitir luz. No la suficiente para ver, pero sí para moverte. Tras un par de minutos, la cuerda aparece en el arco. La tensas, y una flecha se materializa. Escuchas un siseo, pero no ves nada. Te esfuerzas por ver algo, pero tus ojos no están preparados para ver en la oscuridad. Un siseo, ruedas por el suelo, y una serpiente descomunal pasa por donde estabas hace un momento, destrozando la pared en la que estabas apoyada. disparas una flecha, que atraviesa el lomo de la bestia. Te giras, enfocas la silueta, y disparas de nuevo. Otro agujero en el costado, y la serpiente se gira en tu dirección, con las fauces abiertas de par en par. Sin moverte, disparas una, dos, y hasta tres veces hacia en interior de la bestia, saltas a un lado, y la serpiente se desploma en el suelo, muerta. Sonries, aliviada, pero ves en la distancia otra serpiente acercarse. Tensas, disparas 3 veces, y le atraviesas la cabeza con los tres tiros. Miras alrededor, y ves como una tercera serpiente escapa por un agujero al fondo del todo de la sala. Corres hacia allí, y al entrar por el agujero, la ves enroscada a un montón de huevos. Apuntas, pero no eres capaz de disparar. La serpiente te mira fijamente, pero tú bajas el arco. Una nube verde envuelve al monstruo, que se difumina para mostrar a la mujer de verde, sonriente, con Paula a su lado.
Todo se ilumina, y Paula corre a abrazarte, pero se para a un metro de ti.
-Sophie, qué... ¿qué les ha pasado a tus ojos? -la mujer de verde se acerca, seguida del fantauriano que te ha dado el arco. Te muestra tus rostro en un espejo, y compruebas como tu iris se ha vuelto color miel, y ha cambiado su forma a espiral.
-Ahora, tienes visión fantauriana, y esto es para ti -te entrega un cristal, en forma de espiral- Este es el cristal del cielo. Paula te explicará cuales son sus "cualidades" -rie divertida- Ahora, regresad, vuestros compañeros están en problemas. -el fantauriano se acerca, y te besa la mano.
-La visión fantauriana te permite ver donde no haya luz, y apuntar con una precisión milimétrica, pues lo verás todo como si estuviera a un metro de ti. Ese es nuestro regalo por librarnos de las bestias que nos acosaban. Además, toma esto. -te da ropa envuelta en una manta- Cuando te la pongas, acuerdate de nosotros. Acompañadnos, os llevaremos a la superficie de nuevo.
Tomando de la mano a Paula, seguís al fantauriano, contentas de haberos reunido de nuevo. Arriba, sigue nevando. December 18 Blue Heaven 2 - Hunter's Chance!-La oportunidad de los cazadores-
Sector 5, en el cuartel del cuerpo de seguridad suena el teléfono, y tras cinco tonos, salta el contestador.
-¿Cuartel del sector cinco? ¿cuartel del sector cinco? Al habla la central, si en 5 minutos no responden a esta llamada, enviaremos a una patrulla de reconocimiento...
Media hora más tarde, un grupo de Geos del sector 4 informan de la desaparición de cuatro agentes del sector 5, una presa, y de la muerte del resto del cuerpo, posiblemente a manos de los cuatro agentes fugados, ahora puestos en orden de búsqueda y captura.
Horas antes...
-¿Lo tenéis todo listo ya? -pregunta Troin a los demás- ¿Y el vehículo?
Los tres afirman con la cabeza, aunque llevan poco equipaje: un par de prendas de ropa, Alejandro lleva recargas de energía (munición), Paula lleva su portátil...
-¿Para qué llevas el portátil?
-Eh... creo que puede sernos útil.
-Lo que no quiere admitir es que es una adicta -replica Sophie, y todos se rien.
Alejandro saca una llave del bolsillo de su chaqueta, señala hacia afuera, y todos le siguen. Un aerodeslizador, con una torreta retráctil, les espera fuera. Dejan el equipaje en el maletero, Troin se sienta en el asiento del conductor, Sophie en la torreta, Paula detrás. Cuando se fijan, Alejandro se ha subido a una moto gravitatoria, y les espera flotando en el aire. Troin le mira con cara despectiva, cabía en el coche... Arranca, y ambos transportes salen disparados por el cielo de la tarde...
-----------------------------
Igual que en la salida de todos los sectores, hay un control de seguridad, y Alejandro se acerca con la moto a preguntar qué sucede, pues el tráfico es lento, nada fluido.
-Disculpad, agentes, ¿qué sucede?
-Tenemos noticias recientes de que un grupo de exagentes intenta escapar de la ciudad en un aerodeslizador, con una presa, acusados de asesinato.
-¿Un grupo de exagentes? ¿Acusados de asesinato?
-Sí, eran del sector 5, y al parecer han matado a todo su escuadrón, escapando a posteriori. ¿Usted a qué sector pertenece?
-Yo.. disculpe, me llaman y es privado...
Alejandro se aleja con la moto, alabando su suerte por no haberse quitado el casco, y simula hablar por el móvil. Al llegar al aerodeslizador, explica la situación al resto del grupo, y todos ponen la misma cara de sorpresa que él. Mientras, los dos agentes le han seguido con la mirada, e identifican por un registro las matrículas de los dos vehículos, dando la señal de alarma de inmediato. Troin y Alejandro no esperan más, y se lanzan hacia abajo en una caída en picado. Las alarmas suenan por todas partes, y aunque con megáfonos los agentes les indican detenerse, ellos no lo hacen. La persecución se hace más árdua conforme se adentran en la ciudad, dirigiendose hacia el centro, el Sector 1. Al girar una calle, hay toda una barrera policial esperandoles, y sin dudar ni un momento, abren fuego contra ellos. Esquivando los disparos, consiguen girar una esquina, pero Alejandro no aparece por ninguna parte...
-¡¡Tenemos que volver a por él!! -grita Sophie, aterrada.
-¡No podemos hacerlo! ¡Nos derribarán a nosotros también! -Troin parece desolado, su mejor amigo ha caido victima de los disparos de sus antiguos camaradas, y todo por un sueño estúpido que tuvo. Mientras discuten dentro del aerodeslizador, un golpe suena en el techo, como si algo hubiera caido sobre él. Desde la torreta, Sophie ve unas botas negras, que se abalanzan sobre el capó, y un joven encapuchado se descubre, mostrando una cabellera y unos ojos marrones, media sonrisa en el rostro y una espada gigante colgando de la espalda. Se agacha para mirar a Troin desde fuera del cristal, sin importarle ir a 80km/hora.
-Vengo a por el cristal del fuego -dice, sin andarse con rodeos-, puedes no dármelo y morir, o dármelo... y morir. Yo elegiré por tí. -y abriendo la mano, muestra en su palma una gema blanca engarzada, que brilla como el sol, y lanza un rayo de luz a través del cristal y del hombro de Troin, el cual grita, volcando hacia la derecha.
Conforme el joven prepara otro disparo, Sophie gira la torreta y dispara a bocajarro sobre él, impactando en su pecho y lanzandole hacia el suelo, a cientos de metros. Conforme cae, junta las manos y le surgen unas alas blancas, que usa para perseguirles, mientras comienza a lanzar rayos hacia el vehículo. Paula coge el volante mientras Troin se desangra, y Sophie se gira para abrir fuego sobre el chico volador.
La mirada de Paula se vuelve borrosa por momentos, y de pronto, se desploma sobre el asiento del copiloto. El rayo de luz que había atravesado el hombro de Troin le ha hecho un agujero en el estómago, y ella no lo había ni notado. Herido y medio inconsciente, Troin recupera el volante, pero la vista le falla. Inclinandose hacia delante, se desmaya al volante, provocando la caida del aerodeslizador, y el consiguiente grito de Sophie, que desde la torreta ve impotente como caen, sin poder tomar el control por estar muy lejos del volante...
-----------------------------
Viendo el aerodeslizador alejarse en dirección contraria, Alejandro esquiva como puede los disparos mientras se lanza calle abajo, impotente, separandose del grupo. Dos patrullas le siguen, también montados en moto, pero las suyas son más potentes. La calle acaba en un edificio gigante, de unas 50 plantas, que corta por completo cualquier via de escape. Decidido, Alejandro acelera mientras se dirige hacia el edificio de frente, soltando una mano para sacar su arma de la funda. Estando a diez metros del edificio, apaga el motor e inclina hacia arriba la moto, para encenderlo a toda potencia automáticamente después, consiguiendo un empuje impresionante hacia arriba. De las dos patrullas, compuestas cada una por 4 motos, dos frenan, 5 le siguen en la maniobra pero otro se estrella violentamente contra el edificio, provocando una gran explosión. Sin embargo, la jugada le ha salido cara, la energía está a cero: conduce bajo mínimos. Inclinandose la cabeza hacia atrás, cuenta: dos izquierda, tres derecha. Desenfunda su arma con una mano, y dispara, sin mirar, tres veces, girando con la moto en el aire 360º en el proceso. Mientras sigue por inercia hacia arriba, se inclina otra vez y vuelve a contar: uno izquierda, uno derecha. No en vano es el instructor más joven de los Geocorps. La inercia de la moto se acaba, y él está en el aire, a mucha altura, sólo ante el peligro. Pronto va a ser apresado o morir, pero la inspiración vuelve a él en ese momento. En una jugada a todo o nada, salta de la moto hacia la derecha, cayendo al vacío esquivando a sus perseguidores. Conforme cae, ve las motos de los Geos abatidos cayendo a mucha distancia, y, cargando su arma al máximo, la usa como propulsor para llegar hasta una en la caida. Mientras se monta, oye los gritos de los Geos de arriba, pero él ha sido más rápido, y usando la moto de sus perseguidores, casi a ras de suelo vuelve hacia donde están sus amigos, justo a tiempo para ver como el aerodeslizador cae en picado, perseguido por una figura alada semejante a un ángel...
Alejandro levanta el morro de la moto para volar en su ayuda, cuando un rayo pasa por delante de sus ojos, fallando su objetivo (él) por muy poco. Una mujer de pelo rubio, mediana estatura sonrie desde lo alto de un edificio, y juntando las manos sobre la cabeza, vuelve a lanzar un rayo. Previendo el movimiento, Alejandro esquiva el disparo, pero aun así alcanza la cola del vehículo, haciendolo zozobrar. Estabilizando la moto, Alejandro recuerda el aerodeslizador en picado, y al mirar, ve como Sophie entra por la ventanilla del mismo, y eleva la máquina hasta hacerla aterrizar sobre un edificio cercano. El hombre volador aterriza también, seguido de la mujer que lanza rayos. Lo más rápido posible, situa la moto entre los dos extraños vestidos de negro y el aerodeslizador. Desmonta, y les apunta con su arma, descargada, pero eso ellos no lo saben.
-¡Deteneos o dispararé! -grita, ambos encapuchados ríen. La mujer se alisa el cabello, y habla.
-¿Deberíamos tenerte miedo? Dos de tus compañeros están heridos, probablemente, muertos. Tú estás solo, y nosotros somos dos. -Y mientras dice esto, el llanto de Sophie se escucha desde el aerodeslizador. Abrazando a Paula, llora desconsolada: están muertos, ambos se han desangrado por el camino. La mujer sonrie, desaparece en un jiron de humo negro, aparece delante del aerodeslizador, mete la mano por la ventanilla y arranca un colgante del pecho de Troin. Una joya roja reluce en el centro, y mientras Sophie la mira, aterrada, se aleja unos metros del vehículo y de un rayo que lo hace estallar.
-¡¡¡NOOOOO!!! -la ira se apodera de Alejandro, que corre gritando hacia el joven dispuesto a vengarse por sus compañeros, pero él va desarmado, y su oponente, no. Descolgando el espadón de la espalda, lanza una sablazo vertical que alcanza a Alejandro en todo el pecho, arrancando la vida de su cuerpo.
-----------------------------
-Sabéis... creo que tenemos algo muy importante que hacer. No hagáis preguntas, pero... preparad vuestras cosas. Mañana partimos hacia Lingague.
Todos se giran, y miran a Troin extrañados.
-¿Y eso? -dice Sophie mirandole fijamente
-No lo sé, pero creo que algo importante se encuentra allí, esperandonos.
En ese momento, Alejandro se le acerca, le coge el colgante del cuello, y se aleja de un salto, muy alarmado.
-Está bien, iremos... pero vamos a coger el Geotube, prefiero el transporte público a ir por nuestra cuenta. Tardaremos más, sí, pero... -y mientras dice esto les mira, sonríe, se coge de Troin y le arrastra a darse con las chicas un abrazo colectivo- sé que llegaremos.
Horas después...
Sector 5, en el cuartel del cuerpo de seguridad suena el teléfono, y tras cinco tonos, salta el contestador.
-Este es un mensaje del instructor Alejandro Primero del escuadrón 2 del sector 5, en estos momentos no podemos atenderle, ha habido unos disturbios en el cuartel, muchos agentes han muerto. Estamos persiguiendo al sospechoso de camino a Lingague, les mantendremos en contacto. Cambio y corto, central -se acaba el mensaje del contestador, y el oficial que ha llamado responde al instante. -Está bien, suerte con la misión, ya contactaremos con ustedes en Lingague, cambio y corto...
December 14 Blue Heaven 2 - The Sandsea, 1-El mar de arena, 1-
Todo se mueve muy deprisa, el paisaje se ve borroso a través de la ventanilla. Llueve ceniza, pero dentro del aerodeslizador el aire es respirable. Sentada en uno de los asientos de detrás, tratas de incorporarte, pero un dolor intenso recorre tu espinazo, emites un grito ahogado y caes inconsciente. ¿Cómo habré llegado hasta aquí? piensas mientras pierdes el sentido...
----------------------------------
-¿Selene? ¡¡Selene!! ¡Respóndeme! -grita Alsan mientras te desinfecta la herida de tu hombro derecho, donde el rayo de luz ha quemado parte de la carne- Menudas ideas tienes a veces... ¡enfrentarte tú sola a Ari Terduki en combate singular! para haberte matado...
Willo se materializa en esos momentos en la sala, pone cara de enfado: no es para menos, ha tenido que retirarse de un combate y eso no le hace ni pizca de gracia. Os mira despectivo, mientras abre cajones y armarios, saca diversos objetos y los guarda en bolsas de viaje. Al parecer, tiene mucha prisa.
-¿Qué haces? Voy a tardar al menos 3 días en curar por completo estas heridas, incluso usando al máximo mi poder curativo. Los rayos de luz son muy potentes, ¿sabes? ¡y es casi una niña..!
-No tenemos ese tiempo, he oido que Preio se marcha de la ciudad, y ya sabes qué significa eso.
-¿¡Quieres decir que ya tiene todos los cristales de este sitio!? Maldición... ¡tenemos que detenerle!
-Entonces, muévete.
-¿Y ella?
-Tendrás que darle primeros auxilios mientras viajamos. Te espero dentro de una hora abajo, tendré todo listo para salir, asi que no te dejes nada. Volaremos este sitio después.
Willo se marcha de la habitación, dejando a Alsan al cuidado de Selene. Una hora más tarde, cargando a Selene a caballito, la meten en el asiento trasero del aerodeslizador, Alsan junto a ella, quien empieza a concentrar su energía para curarla. Puesto que es antigravotacional. se eleva del suelo sin vibraciones, y abandonáis Geocity, viendo explotar el apartamento en el que estabais alojados días atrás.
----------------------------------
Un ruido te despierta, mirando a través del cristal puedes ver como el paisaje ha dejado de moverse, y una fina capa de ceniza cubre el parabrisas. Alsan está tan concentrado en su hechizo curativo, que no se ha dado cuenta que te has despertado. Incapaz de moverte aún, levantas la cabeza y al mirar por la ventana, descubres el porqué de estar parados: Willo se está enfrentando a un Hipodronte (una especie de hipopótamo desértico de dos metros de largo), y puesto que los dos dominan el elemento tierra, la batalla parece igualada. El hipodronte se lanza sobre Willo con las fauces abiertas, y éste se agacha, pone una mano en el suelo y una columna puntiaguda de roca se alza a toda velocidad atravesando la cabeza del hipodronte, que se deshace en arena rápidamente, y aparece en otro lugar del suelo desértico dispuesto a seguir la lucha. Willo lanza dos columnas más a atravesar a la criatura, que con sorprendente rapidez las esquiva, y lanza un torrente de arena desde su boca hacia Willo, que recibe el impacto y sale despedido metros atrás. Asustada, concentras en tus manos el poder del viento, para intentar ayudarle, pero el dolor persiste y no puedes hacer más que gritar. De pronto, un resplandor azul inunda el aerodeslizador, y un torrente de agua surge del suelo debajo del hipodronte, empapándole al completo, y medio solidificando su figura. Viendo la oportunidad, Willo convoca del suelo una gran cantidad de pilares de piedra, que se clavan por todo el cuerpo del sólido hipodronte, provocando su muerte instantánea. La criatura pierde el color, se despedaza en trozos y cae al suelo. Cuando miras hacia Alsan, descubres que ha caido en un sueño profundo, extenuado por el continuo uso de su energía primero para curarte, y luego para ayudar a vuestro compañero, Willo. Una figura de la que no te habías percatado te mira desde el asiento del copiloto, sonriente. Tiene una joya morada incrustada en el pecho, engarzada en oro directamente en la carne, que brilla de forma siniestra. El dolor te puede, y caes inconsciente otra vez...
----------------------------------
Una voz femenina retumba en tu cabeza...
-...Hola... -te dice- ¿ya estás mejor? -todo se ve negro, pero sientes como si estuviera delante de tus ojos.
-Er... supongo. ¿Quién eres? ¿Donde estamos?
-Soy... bueno, en realidad no lo sé. Él me dijo que me llamo Ely, que es buen nombre para mi. ¿Tú como te llamas?
-Yo... soy... Selene.
-Ya, pero.. ¿y tu verdadero nombre?
Te deja perpleja. Sólo 3 personas saben que Selene no es tu verdadero nombre, y ella no puede ser una, no, no puede.
-¿Cómo sabes eso?
-Es simple -todo se ilumina- estamos dentro de tu mente.
Mirando hacia arriba puedes ver imágenes de toda tu vida, recuerdos recientes y recuerdos borrados, personas a las que no querrías volver a ver y gente a la que echas de menos. Tú de niña, en el orfanato; tu primera familia adoptiva, tu primer gato... mirando más detenidamente, también puedes ver imágenes desagradables: el asesinato de tus padres, pero borroso, pues eras una niña demasiado pequeña, Preio matando a ...
-¡¡BASTA!! ¡¡No tienes derecho a mirar en mi cabeza!! ¡¡Sal de mis recuerdos!! -conforme concentras tu energía, un recuerdo más aparece: el cristal del aire, un cristal verde en forma de dos velas entrelazadas con las llamas inclinadas en distinta dirección. Cuanto más lo miras, más te quema la marca que el cristal dejó en tu espalda, recordandote cómo conseguiste tus poderes y el motivo de haberlo hecho.
-Si no deseas que estemos aquí, solo tienes que pedirlo. Volveremos al mundo real, y allí hablamos si te place -dice Ely levantando los brazos, y todo se desvanece...
----------------------------------
Despiertas en medio de una conversación, el paisaje sigue moviendose, pero ya no llueve ceniza, lo que significa que os habéis alejado de Geocity bastante.
-¿Y entonces cómo sabremos que nos dirigimos en la dirección correcta? -oyes como pregunta Willo.
-Preio lo hace, nosotros iremos detrás. Y ahora, con el cristal de la mente, podemos intentar ir por delante. De hecho, él desconoce el paradero del cristal del fuego, y según Ely ha dicho, en estos momentos se mueve hacia Lingague, asique lo interceptaremos en la ciudad conforme llegue, -esta vez es Alsan el que habla- y así Preio no podrá ponerle las manos encima.
-Pero el cristal... ¿completo? Sabes lo imposible que es encontrar un cristal completo.
-Completo, completo. De momento, mientras no se manifieste ninguno de los cristales inelementales, tenemos ventaja.
-Y los cristales inelementales, -una nueva voz, femenina, se une a la conversación- como el mío, ¿cuando se manifiestan?
-Sólo cuando están completos, entonces emiten una vibración que los cristales de su gama sienten. Te explico: primero están los cuatro cristales elementales, cuyos fragmentos estaban esparcidos por el mundo desde hace incontables años. Luego, nos dedicamos a unirlos, y completamos el cristal del Viento y el de la Tierra. Encontramos diversos fragmentos de los cristales del agua y de la energía, pero nunca llegamos a completarlos. Así pues, los cuatro cristales elementales conforman un círculo: tierra, agua, aire y fuego. -Ely asiente con la cabeza, interesada- De cada pareja de elementos, hay un cristal más, que contiene el poder de ambos juntos: el de la vida o luz, mezcla del cristal del agua y la tierra, el cristal de la mente, mezcla del cristal del agua y el aire, el cristal de la energía, mezcla del cristal del aire y del fuego, y el cristal de la oscuridad, mezcla del cristal del fuego y la tierra. Esos son los cuatro cristales colindantes, que emiten vibraciones que perciben los poseedores de los cristales de su gama. Así pues, tu cristal...
-Mi cristal de la mente, vibra y gente como tú, que tiene parte del cristal del agua, o gente como Selene, que tiene parte del cristal del aire, las pueden notar y encontrarme.
-Exacto. Y además, los cristales colindantes tienen el poder de determinar dónde se encuentran las personas que poseen los cristales elementales que no son de su gama, en tu caso el del fuego y la tierra. Por eso sabes que el cristal del fuego se dirije hacia Lingague, y ese es el motivo de que nosotros vayamos hacia allí.
-Entiendo. Pero habías hablado de otros cristales, los inelementales. ¿Dónde se sitúan esos?
-Se supone (pues lo desconocemos) que existe un círculo de cristales que rodea a los que te acabo de nombrar. Esos cristales tienen un poder sin igual, y encajan todos juntos formando un último cristal, que se dice tiene el poder absoluto: el cristal magno. Lo malo, es que para que esos cristales, ahora meras piedras grises, se activen, 3 de los demás cristales completos deben estar a menos de 1 metro entre ellos, cosa que no ha sucedido desde las guerras de hace milenios. Guerras producidas por la codicia del hombre, por el ansia de poseer el cristal magno. De esas guerras deriva el mundo en el que ahora vivimos, y es lo que intentamos no vuelva a suceder. Preio desea lo contrario, y por eso luchamos en bandos distintos, aunque antes formáramos equipo.
-El cristal magno... interesante. -Ely te mira, te sonríe, y hace gestos señalándote para que Alsan se percate de que has despertado.
-Vaya, buenos días. Llevas durmiendo desde ayer, y debes tener un hambre abismal, no has comido nada en dos días. Willo, paremos un momento, y comamos, luego te cambio el sitio y piloto yo.
El aerodeslizador se detiene, bajáis, y os preparais para comer. Va a ser un viaje muy largo... December 11 Blue Heaven 2 - Assault // Battery-Asalto // Violencia-
Todo se ve negro. Mires a donde mires no hay ninguna forma, ningún color. Gritas, pero no se oye nada. Intentas moverte, y no puedes. Nada te ata, pero estás inmovilizado. De pronto, un olor dulzón inunda el ambiente. Giras la cabeza para ver de donde viene, y ves un abanico abierto, sostenido por una mujer no muy alta, con una sonrisa en la cara y el pelo rizado. Viste de verde, color pera, y te mira fijamente mientras agita el susodicho.
-No lo entiendes, ¿verdad?... no me extraña. Todas las cosas llevan su tiempo, y ahora mismo no hay mucho. No voy a decir que el mundo está en peligro, aunque sea cierto, ni voy a pedirte que te embarques en una aventura sin parangón como nunca se ha visto, aunque siga siendo cierto, sin embargo... te necesitamos, bueno, a ti y a todos los que van a venir contigo. Sois todos piezas claves en el ajedrez del destino,-se rie- asi pues... venid a Lingague. Allí os explicaré en persona el problema y os enseñaré a usar los cristales.
La mujer se gira y sacude el abanico un poco más fuerte. Da un paso hacia atrás, y suspira. De entre sus ropas saca un colgante, y te lo pone en el cuello. Tiene una gema roja que brilla intensamente en el centro, cuarzo rojo de 3 centimetros, atravesado por una cadena de oro. Cuando vuelves tu cara hacia la mujer, la imagen se vuelve borrosa, y...
-¡Eh! ¡eh! ¿estás bien?- Paula te mira desde arriba. No era tan alta, piensas- levántate, que te vas a ensuciar más.
Haces barrido con la mirada y ves a Sophie y a Alejandro intentando contener el agua que sale de la pared, las tuberías están reventadas. La chica y el encapuchado no aparecen por ninguna parte.
-He.. he tenido un sueño muy raro. Una mujer me decía algo sobre el destino del mundo y el ajedrez del peligro.. no, no era así. En fin, los sueños son siempre raros..
-Eh, ¿de donde has sacado eso?-Paula levanta algo de cerca de tu cuello, y el colgante dorado brilla rojo con la luz del techo
-¡¡Me lo ha dado la mujer de mi sueño!!-Sophie se gira y os mira con cara seria.-Podíais dejaros de jueguecitos y ayudarnos con lo del agua, ¿no?
Rápidamente os levantais, e intentais tapar los huecos por donde sale el agua con toallas, mientras Alejandro busca la llave del paso entre los escombros.
-Joder... ¡esto es un coñazo! Ojalá dejara de salir agua ya.-el agua deja de salir- ¡jaja! ¿ya has encontrado la llave? ¡qué oportuno!
Alejandro te mira desde el otro lado de la habitación, con los ojos abiertos como platos. Cuando te das cuenta, el agua sigue saliendo de los otros agujeros, y el que tu intentabas tapar está cerrado... por ladrillos derretidos. Te apartas con brusquedad, mirandote las manos, que parecen normales. Te paras un segundo, y recordando las palabras de la extraña mujer, te acercas a otro agujero y te concentras en que el agua deje de salir. Nada sucede. Lo intentas otra vez, mientras el agua te moja la cara. Maldices en voz alta a la madre del fontanero y a toda la familia del encapuchado, y te apartas. No ha funcionado.
-Sabéis... creo que tenemos algo muy importante que hacer. No hagáis preguntas, pero... preparad vuestras cosas. Mañana partimos hacia Lingague.
--------------------------------
Luces de alarma en el sector céntrico de la ciudad, el sector 1, a las 3 de la madrugada. Un museo acaba de ser atracado, y una figura encapuchada lo mira todo desde un tejado. Los atracadores se han encerrado dentro, y el cuerpo de seguridad se mantiene firme desde fuera, armados con rifles láser, visores infrarojos, y trajes de ocultación, preparados para entrar al museo en cuanto el capitán apague las luces y de la orden. El encapuchado no sonrie, necesita entrar a ese sitio sea como sea, asique se lanza al vacío mientras dos esferas blancas aparecen orbitando sus manos. Las junta, y unas alas blancas aparecen en su espalda, y planeando en silencio entra por la ventana de uno de los pisos superiores del museo, oculto a la vista de todos los demás. Separa las manos, y las alas desaparecen. Extiende un brazo e ilumina toda la habitación. Es un cuarto trastero, con una única salida. Intenta abrir la puerta, pero se necesita tarjeta de identificación y no puede. Maldiciendo su suerte, decide probar suerte con otra ventana, pero de un piso inferior. Cuando se lanza, las luces de la patrulla están apagadas, ha comenzado la operación de inflitración. Esta vez entra en una sala del museo, y una persona armada camina por el lado opuesto. Ocultandose tras una columna, se asoma y ve como el hombre armado del otro lado cae al suelo con el pecho humeante. No van en broma, los del sector 1... Con rápidos movimientos, llega a las escaleras, y bajando a la planta baja, ve a todo el pelotón de seguridad rodeando una estatua blanca de un caballero en el centro de la habitación. Todo está a oscuras, pero las luces rojas de las miras láser son perceptibles. El encapuchado extiende las dos manos, y la habitación se llena de una luz brillante muy potente. Todos los hombres gritan de dolor, cegados, pues los visores infrarojos estaban activos cuando la luz ha aparecido. El encapuchado vuela hasta la estatua, mientras los hombres gritan, y arranca de la espada del caballero una joya gris, muy tosca, y sale volando por la puerta, riendose de los pobres Geocorps que se quedan atrás, gritando de dolor. Vuelve a su posición principal, y quita el polvo de la joya. Sonrie, y mira al frente, donde otros dos encapuchados le miran, expectantes.
-La tengo, evidentemente.
-Bien hecho, bien hecho -dice uno mientras aplaude, se descubre, y la cara de Preio sale de debajo de la capucha- ya estamos más cerca de tenerlos todos en nuestras manos. Ahora, ya no quedan más cristales en este sucio tugurio. Vayamos a otro lugar, por el bien supremo.
Los tres encapuchados se desvanecen entre jirones de humo negro.
--------------------------------
Base de los rebeldes, lugar: desconocido. Ari Terduki mira unos planos con Fran a su lado, con la cara más seria que de costumbre.
-¿Tú como lo ves? -dice ella sin levantar la cabeza. Hace unas marcas con un compás, y mira a Fran, expectante- Después de los dos ataques en la ciudad, deberíamos...-la frase se queda en el aire, un rebelde entra por la puerta, gritando- ¿Qué pasa?
El chico cae al suelo, totalmente K.O. Desde detrás una figura entra, un encapuchado, katana en mano. Se descubre pare revelar la cara de una joven de 17 años, que mira desafiante a Ari a los ojos.
-Vaya, si eres tú, Selene. ¿Piensas entrar, o vas a intentar matarme desde la puerta? -Selene se rie, y se lanza a toda velocidad contra la líder de la resistencia. Fran se interpone, y una espada sierra muy pesada aparece en sus manos. El acero choca, y la espada sierra aterriza sobre el hombro de Selene, tras partir la katana en dos. La sangre mancha el filo de la espada, y Selene retrocede con un grito. Alrededor de su mano izquierda aparecen unas esferas verdes, y una ráfaga huracanada derriba a Fran y levanta el escritorio. Ari mira sin moverse a Selene, mientras en sus manos orbitan unas esferas amarillas, que se juntan todas para formar una vara brillante, que agarra con ambas manos apuntandola hacia Selene.
-Espero que recuerdes esto, niña: no puedes vencerme, -dice mientras un rayo blanco derriba a Selene quemandole parte de la ropa donde ha impactado- soy una guerrera de la luz.
Jirones negros aparecen en el aire, y dos encapuchados más se materializan en la puerta, mientras uno se agacha a atender a Selene, el otro avanza, y, generando una vara de agua, se descubre: es un chico alto, metro 90, con la tez morena, una mirada fria y un colgante de lobo en el cuello.
-No esperaba que fueras tan buena, Ari...
-Ni yo que al final no estuvieras de mi lado, Alsan. -lanza un rayo desde su vara, que Alsan esquiva con facilidad- Antes, formabamos un gran equipo. Ahora...
El último encapuchado se levanta, y unas esferas marrones giran alrededor de sus muñecas. Ari se aparta al tiempo que el suelo se abre bajo sus pies y el techo se desploma sobre donde estaba. Se empiezan a escuchar gritos del resto de la resistencia, vienen en ayuda d ela líder. Fran se levanta, se lanza contra Alsan, pero éste se desvanece llevandose a Selene consigo. El último que queda, les mira, les sonrie y les lanza el techo encima.
-Una guerrera de la luz nunca podrá derrotarnos -se descubre, es un chico de unos 22 años, pelo rizado negro, alto, y corpulento- Volveremos, y la próxima vez, ni tu luz ni esa espada sierra nos detendrán. Recuerdalo, mujer. Nadie derrota a Willo.
Mientras se desvanece en el aire, un grupo de jovenes rebeldes entra por la puerta, armados y listos, pero ya no hay enemigos a la vista. Ari les ordena salir y llamar al grupo médico, mientras se acerca a ayudar a Fran a reponerse.
-Este lugar no es seguro, Ari. Vayamonos a la otra base.
-Y qué remedio nos queda si no... -se acerca al interfono y dice por megafonía- Atención gente, recoged las cosas, estamos en alerta máxima, nos vamos de este sitio. Sólo lo imprescindible, armamento y ropa. Identificaciones falsas, y tenéis dos horas. Fran, prepara los vehículos: nos vamos a Lingague. December 04 Blue Heaven 2 - Over the wind-Sobre el viento-
Calles de Geocity, sector 3, una pantalla gigante en la pared de un edificio retransmite las noticias del día.
-La explosión producida ayer en la Torre central del sector 6 ha afectado considerablemente las negociaciones entre los altos cargos de GeoCorps, puesto que ahora se les plantea la remodelación completa del sector, o el abandono de las instalaciones en esa localización, y...
Tres figuras encapuchadas miran atentamente la pantalla desde la azotea de uno de los edificios colindantes. Se miran entre sí, y los dos de los lados se lanzan cada uno en una dirección saltando al vacío y desaparecen. El último se quita la capucha, es un chico blanco de unos 18 años, de pelo negro lacio largo, le cae por la cara, con la mirada fija y penetrante. Mientras sonríe, se enciende un cigarro. Una ráfaga de viento, y una katana pasa cortando el cigarro a medio encender por el sitio en el que antes estaba la cabeza del muchacho. Otra figura encapuchada la porta, y se gira para ver al chico sonriendo a 6 metros de distancia.
-No esperaba verte por aquí, ahora que hemos empezado a movernos -dice, mientras saca una escopeta de debajo de la capa- Supongo que quieres pelea...
No da tiempo a decir más. El encapuchado se lanza katana en mano a por el chico, que dispara sin piedad hacia el torso del asaltante, que de un salto esquiva la bala y lanza un tajo norte-sur. La escopeta se interpone entre la muerte y el chico, saltan chispas, y los dos retroceden de un salto. El encapuchado es más rápido, y vuelve a la carga esta vez con estocadas. A velocidad de vértigo, se intercambian espadazos y disparos, todos fallan, todos son esquivados. Sale humo de las suelas de sus botas de lo rápido que se mueven. Un último disparo desarma al encapuchado de la katana, pero la escopeta se ha quedado sin munición. Se miran fijamente, desarmados los dos.
-¿Es hora de terminar con esto, no crees, Preio? -dice el encapuchado mientras se descubre, revelando el rostro de una mujer, de unos 17 años, morena, con ojeras y con el ceño fruncido- Vengo a por el cristal del viento, y si es necesario matarte para conseguirlo, así será.
-El cristal del viento... desde que dejaste la organización, han pasado muchas, muchas cosas... -unas pequeñas bolas verdes aparecen alrededor de las manos de ambos, orbitando a toda velocidad- Y ahora, aunque quisieramos, no podríamos dartelo. Ya no lo tenemos.
-Como siempre, ¡mientes! -ella extiende los brazos, y una potente ráfaga de aire sale despedida hacia Preio, derribandole al suelo- puedes decir lo que quieras, pero... ese cristal, ¡será mio!
Preio se levanta, un hilo de sangre cae de la comisura de sus labios. Hace un gesto con la mano, el aire se hace más y más denso, y la chica se arrodilla ante la presión.
-¡¿Intentas aplastarme contra el suelo?! -grita- ¡¡si así lo quieres, tú también caerás!! -y extendiendo la mano, Preio se arrodilla también ante la presión del aire. Un cruce de miradas, doble sonrisa, y las 12 plantas del edificio se hunden en el suelo...
----------------------------------
Sector 5, cuartel del cuerpo de seguridad. Una horda de criaturas parecidas a babosas pero de 1 metro de alto asaltan las puertas y ventanas, siendo rechazadas por el cuerpo activo al completo.
-¡Cubrid las ventanas de atrás! -grita Alejandro dirigiendo a sus escasas tropas- ¡que no lleguen a las celdas!
Una de las paredes cae, y tres de estas criaturas entran a la vez en la habitación principal. Paula y Sophie, desde detrás de una mesa, disparan contra ellas una salva láser. Las criaturas explotan y se esparce su contenido por el lugar.
-¡¿Dónde está Troin?! -grita Paula al no verle por ninguna parte.
-¡Detrás, atendiendo a los heridos! -mientras dice esto, Alejandro despacha otras dos criaturas que aparecen por la puerta principal- ¡vamos a tener que retroceder hasta las celdas!
Los tres salen corriendo en dirección a las celdas, viendo al resto del cuerpo de seguridad caido siendo devorado por las criaturas. Ya en la zona de las celdas, un desesperado Troin aplasta con una porra de energía a otra babosa más, intentando cubrir a la extraña chica que detuvieron dias antes, pues aun teniendo amnesia, admitió ser simpatizante de la resistencia. Ella es castaña, pero teñida de rubio, metro 69, viste como si fuera un chico, con pantalones vaqueros y camisa, dejando ver un cristal morado que tiene engarzado en el pecho. Tiene la mirada fija en las criaturas, como si pudiera entender qué piensan. Los tres recien llegados la miran y rápidamente se ponen a disparar sobre las babosas. La puerta de atrás se abre, y más bichos molestos entran. Atrapados entre dos bandas, parece el fin del grupo, pero la chica pone los ojos en blanco, extiende los brazos rodeados de un aura morada, y una onda que produce un pitido infernal en los oidos de los chicos revienta las cabezas de las babosas. La chica cae al suelo, aturdida, y mientras los demás se levantan, una figura encapuchada entra por el agujero de la pared. 3 pistolas le apuntan al tiempo, pero él no se detiene.
-¡¡Detente!! -grita Alejandro, mientras el encapuchado avanza- ¡detente o nos veremos obligados a disparar!
Ignorando los avisos, sigue avanzando. A un gesto de Alejandro, las dos chicas abren fuego contra él, que cae abatido al suelo... y se desintegra en una lluvia de agua. Un grito ahogado hace que todos se giren, y el encapuchado está detrás, cogiendo a la chica por el cuello de la camisa.
-Mucho hemos esperado para encontrar al portador del cristal de la mente. Ahora, vendrás con nosotros, quieras o no.
-¿El cristal de la mente? No sé de qué hablas... -dice ella mientras forcejea para escaparse. No tiene tanta fuerza, y al final se rinde.
-Ya veo... asique ese es el precio de llevar el cristal tanto tiempo. Has perdido la memoria... No importa. Todo a su tiempo. Ahora, vámonos.
Gesticula, y de las paredes salen unos chorros de agua a mucha potencia que derriban a las dos chicas y a Alejandro. Un golpe en la nuca, y la chica cae inconsciente. Mientras el encapuchado carga con ella, Troin se lanza con la porra de energía en mano a por él, pero el aire se condensa en las manos del encapuchado formando una vara de agua, con la que aparta a Troin sin miramientos, y sale corriendo con la chica por la puerta. Los ojos de Troin se cierran mientras se escurre pared abajo, abatido, del golpe...
|
|
|